¿Ya renunciaste al sueño del progreso económico?

El mundo se encuentra en constante cambio y las brechas generacionales se han vuelto abismales: la mentalidad de nosotros y la de nuestros padres difiere de una manera muy drástica, de tal manera que hay una pugna entre pensamientos porque reina la incomprensión de un lado y del otro.

Como jóvenes millennials o de la generación Z, nos tocó tener padres que constituyeron la clase media de la segunda mitad del siglo XX, aquel grupo que redujo considerablemente su número de hijos, que compró propiedades a precios justos, que se hizo de un patrimonio a base de un trabajo bien remunerado; aquel grupo donde la educación básica era más que sificiente y que un título universitario le abría grandes puertas. Ese grupo es el que ahora tiene pensión y afore, por si fuera poco…

A nosotros en cambio, nos ha tocado un mundo distópico. Ya no pensamos en procrear hijos porque tenerlos se ha vuelto un lujo difícil de costear, por ello la idea de la familia se tornó algo obsoleto; nuestro título universitario ya no supone ninguna ventaja para acceder a trabajos bien pagados, puesto que se requieren candidatos con años de experiencia y con un currículo más que vistoso.

Optamos por empleos que nos satisfagan de una manera más personal que monetaria y seguir nuestros sueños se ha vuelto nuestra prioridad más arraigada. Decidimos olvidar el ser dueños de muchos terrenos y autos, nos hemos conformado con vivir en zonas acomodadas compartiendo apartamento con personas desconocidas: la colectividad se ha vuelto parte de nuestra vida.

La incertidumbre psicológica nos embarga a diario, por lo que nuestro futuro es más que incierto. Conseguimos empleos sin prestaciones de ley, así que nuestro afore está más que abandonado; nos es imposible pensar en algún tipo de pensión, de esta manera, llegar a viejo es más bien una tortura.

Todo lo mencionado se empalma para hacernos renunciar al progreso económico, el cual se ha tornado en eso: “un sueño” que es lejano y conlleva un camino tortuoso. No es imposible, pero sí que es complejo y el contexto, desalentador.

@totalmenteprole

Fuente:

https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-03-30/adios-a-la-casa-y-la-familia-que-se-aprende-cuando-renuncias-al-sueno-de-la-clase-media_743338/

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